El increíble motor del Titanic

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La historia del motor no puede pasar desapercibida una de las mayores y más famosas tragedias ocurridas en el siglo pasado, el hundimiento de uno de los mayor trasatlántico del momento. El Titanic consiguió ser la joya de la corona de la compañía naviera White Star Line, de origen inglés. La competencia entre las potencias económicas como Inglaterra, EE.UU.  y Alemania por demostrar que país ostentaría el trono por alcanzar el cruce más veloz del Atlántico.

Belfast, la ciudad irlandesa fue testigo el 31 de marzo de 1909 de la inauguración en los muelles Harland & Wolff del Titanic, que esos momentos competía por la supremacía con su hermano el Olympic. Con un tamaño y peso tres veces superior a lo normal, El Titanic tenía una longitud total de 269,04 metros y medía 28,19 metros en su punto más ancho. La altura desde la quilla hasta la punta de las cuatro chimeneas era de 56 metros, unas dimensiones similares a las de 11 pisos.

Un barco provisto de los mejores lujos, una gran tripulación, pero algo que ha despertado muchísimo interés y curiosidad, es la envergadura y potencia de su motor. Poseía un motor de 50000 caballos de potencia, algo casi imposible de imaginar por su grandiosidad. Un sistema a vapor propulsado a cuatro cilindros y triple expansión y una turbina Parsons de baja presión, que representaban la última tecnología naviera. Alimentar a esta impresionante máquina era una muy ardua, necesitaba una enorme cantidad de carbón, con 20 calderas y 159 hornos, capaz de consumir entre 620 y 640 toneladas al día. El humo era expulsado a través de tres grandes chimeneas. Había también una cuarta chimenea, cumplía una función decorativa.

 

Los inconvenientes de la combustión externa es que necesita una gran cantidad de tiempo para arrancar, ya que se debía calentar las calderas previamente. También al ser más grande, mayor refrigeración, y cada vez más las grandes compañías tendían a dejar este tipo de motor.

En aquella época el rey era el carbón. Y el carbón es un combustible sólido y no líquido como los derivados del petróleo que utilizamos actualmente. Intentar dividirlo finamente para mezclarlo con el aire es posible pero difícil y costoso.

Para entender la arquitectura este motor, debemos saber que nunca antes se había creado uno igual antes, provisto de pistones de triple expansión, el agua se calentaba para producir la presión necesaria e impulsar el movimiento de las hélices. Verlo a pleno rendimiento, para cualquier amante del motor sería simplemente espectacular.

Fue una obra de ingeniería creada desde el principio para el éxito y la grandiosidad, la cual, nadie se llegó a imaginar su triste final, que la ha hecho mundialmente conocido.

Este amor frustrado del océano seguirá dando muchísimo que hablar, pero pocas veces nos parado a analizar las características del Titanic. Es más sorprende cuando te paras analizar su puesta en funcionamiento, los mejores ingenieros de la época dieron lo mejor de cada uno, y de alguna manera invitan a los más curiosos a indagar por su historia todavía con luces y sombras.

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